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Los cascos 6D y su revolucionaria protección interna

Los cascos 6D y su revolucionaria protección interna

La mayoría de cascos tienen una protección interior de porexpan, que absorbe la energía en caso de impacto. Pero la compañía 6D ha desarrollado un nuevo sistema de “suspensión interior” más cómodo y con mayor nivel de protección, ofrecían cascos de campo y ahora de carretera.

La estructura básica de un casco consiste en tres partes: la calota externa es una fina (milímetros) capa de plástico o fibra, dura, y es la que primero recibe los golpes. Evita que un objeto penetrante se introduzca y absorbe o reparte en primera instancia el impacto. Por dentro de la calota dura, tenemos la parte que de verdad protege nuestra cabeza, una capa más gruesa (1 a 2 centímetros) de un material absorbente que suele ser porexpan u otro tipo de espuma plástica. Por dentro de ésta, el forro textil (o de piel) que entra en contacto con nuestra piel y pelo.

Si miramos un casco de hace veinte o treinta años, descubrimos que no ha habido ninguna revolución. Con la parte externa a lo largo de las últimas décadas ha habido algo de evolución: se ha mejorado la composición de los plásticos cuando se usa ese material y también la mezcla de fibras (vidrio, carbono y kevlar) en los cascos de alta gama. La parte interna no ha evolucionado apenas, la mayoría de cascos siguen usando el porexpan como elemento absorbente. Sí ha habido más evolución a nivel aerodinámico, de ventilación, de posibilidades de apertura o cierre, etcétera.

De vez en cuando sin embargo aparece alguien con una idea nueva: es el caso de la gente de 6D Helmets, que llevan años desarrollando un sistema interior de protección muy diferente y más avanzado. Lo monta un casco de campo que venden hace varios años y ahora lo llevará un nuevo modelo de carretera. Lo llaman ODS, “Omni-Directional Suspension”, y consiste en una serie de piezas elásticas combinadas que reemplazan esa capa de porexpan por una serie de elementos de suspensión. Cada uno está formado por dos discos de goma dura unidos por una pieza en forma de 8 y realizada en una espuma flexible.

La ventaja de este sistema no es sólo que la unión entre cabeza y calota externa es más flexible (algo más cómodo aunque no “flota” pues vibraría) sino que la absorción de impactos trabaja en un margen mucho más amplio. Los cascos se fabrican en su mayoría pensando en las pruebas de homologación, centradas en impactos fuertes. Pero impactos más leves, o a ciertos ángulos, no se absorben tan bien y ahí es donde el sistema 6D ofrece ventajas. Teniendo en cuenta que muchas caídas de moto suelen ser con impactos angulares, es muy interesante este avance. Y si vemos los estudios médicos que afirman que varios impactos leves (golpe suave) acaban afectando al cerebro, igual.

Las ventajas de los cascos 6D son según ellos: protección en impactos a baja, media o alta velocidad, para desaceleraciones tanto angulares como lineales. Y en caso de impacto fuerte, la transferencia de energía residual al cráneo es ligeramente más lenta, con lo que el pico de energía recibida es menor (mejor para la cabeza). En este vídeo lo explican y puedes ver cómo funciona…