Las motos eléctricas aún no serían tan seguras.

Las motos eléctricas aún no serían tan seguras.

Algunos países incentivan a los compradores con beneficios fiscales: menos impuestos de circulación y medioambientales.

Las motocicletas eléctricas se están haciendo un espacio cada vez más relevante en nuestro mundo, el mercado parece haber alcanzado una mayoría de edad, impulsado por el creciente nicho de público urbano que busca vehículos amigables con el medio ambiente, silenciosos y fáciles de manejar; es la era de la electricidad. Sin embargo muchos de los amigos moteros nos preguntan por motocicletas eléctricas con prestaciones equivalentes a una de combustión interna y aquí aún los fabricantes tienen un gran trabajo por delante. Por una parte en los países más desarrollados las motocicletas son todo un estilo de vida y hasta de culto, mientras tanto en aquellos que están el desarrollo, son uno de los principales medios de transporte, sobre todo para las clases menos favorecidas, esto debido a la facilidad de adquisición y los bajos costos de mantenimiento.

Los modelos eléctricos incorporan atributos cada vez más demandados en entornos urbanos modernos: motores silenciosos que no contaminan. Hasta ahora, el precio de las baterías, las grandes dimensiones de las mismas y el limitado rango de autonomía, han contribuido a que la gran mayoría de fabricantes de vehículos de dos ruedas, sobre todos asiáticos, se centren casi exclusivamente en la producción de ciclomotores (más parecidos a una bicicleta) y scooter eléctricos con un enfoque netamente urbano.

El rango de autonomía sigue siendo su “talón de Aquiles”.

En el lado opuesto nos encontramos con pequeños fabricantes europeos y norte americanos, que le están apostando a las prestaciones, motocicletas de un rendimiento equivalente a sus homólogas de motores a combustión. Los moteros más apasionados están viendo como sus sueños podrían hacerse realidad, al poder conducir motos eléctricas poderosas y veloces. Aquí, salen a relucir nombres como: Polaris, Brammo, BMW, Zero, Misión, Lightning, Energica, Bell custom y Harley-Davidson, entre otras; incluso algunas ya están haciendo sus apariciones en competencias tan importantes como el TT Zero de la isla de Man, hablamos de la Mugen Shinden pilotada por el 21 veces campeón del Tourist Trophy John McGuinness.

Se espera que en  los años venideros el descenso en los costos de producción de baterías, el incremento en la autonomía, así como una mayor eficiencia en el tiempo de recarga, acompañado de la masificación de estaciones de recarga en las principales ciudades, logren hacer mucho más viable la popularización de estos vehículos. Al igual estamos en medio de cambio generacional, jóvenes de la era digital con poder adquisitivo y mayor conciencia por el tema ecológico, son el principal público objetivo de las motos eléctricas.

Ventajas de las motocicletas eléctricas:

  • Ausencia de ruido.
  • Cero emisiones de gases contaminantes.
  • El costo de recarga es más económico que el combustible.
  • En algunos países, se aplican ventajas fiscales en la compra: menos impuestos de circulación y medioambientales, etc.
  • El mantenimiento es más sencillo y económico.
  • El motor eléctrico no requiere transmisión.
  • No requieren una fase de calentamiento para funcionar en óptimas condiciones.
  • Entregan la potencia de manera inmediata.
  • Desprenden mucho menos calor que las motocicletas convencionales.

 

Desventajas de las motocicletas eléctricas:

  • El precio de compra es superior al de un modelo de gasolina con potencia y velocidad similares.
  • El rango de autonomía sigue siendo inferior al de modelos convencionales.
  • Las baterías eléctricas requieren varias horas para la carga completa.
  • La ausencia de ruido puede aumentar el riesgo de accidentes ya que su presencia pasa desapercibida tanto para los otros vehículos como para peatones.
  • Falta de estaciones de recarga fácilmente disponibles.