Qué conforma un sistema de frenado en una MotoGP
Para entender cómo frena una MotoGP hay que saber que el sistema está formado por cuatro componentes: discos, pinzas, pastillas y la bomba de freno, principalmente. Los discos y pastillas de Brembo son, en la actualidad, de un compuesto de carbono, un material ligero que a la vez es capaz de hacer frenar a la moto consistentemente y perdura toda la carrera. Tan eficientes son que permiten frenar a una moto de 355 km/h a 90 km/h en cerca de cinco segundos con un recorrido de tan solo 300 metros, tal y como midió Brembo en la recta de Mugello. Tienen una duración de unos 1.000 kilómetros. Para su mantenimiento, hacen un purgado de frenos por cada sesión, mientras que las pinzas aguantan toda la temporada.
Ya no se utilizan los discos de acero ni las patillas de materiales orgánicos. Las de carbono son más ligeros (50 gramos de pastilla por 125 gramos de peso de las pastillas), y presentan diversas ventajas relacionadas con la temperatura, por ejemplo.
El sistema de frenado se completa con la bomba de freno y las pinzas, que son una pieza única mecanizada a partir de un bloque de aluminio. La bomba de freno permite que los pilotos escojan entre utilizar el freno trasero con el pie (lo más habitual), situando el freno en una pequeña palanca en maneta izquierda.
Hablamos de que el sistema de frenos puede llegar a los 18.000 euros, aunque, naturalmente, no son productos comerciales para el resto de usuarios. Sin embargo, los equipos no van cita por cita comprando frenos, sino que compran lo que llaman un ‘pack’ para toda la temporada, cuyo precio es de cerca de 112.000 euros.

