Mientras que las parteras solían asistir al menos 60 partos al mes, afirmó que la sequía ha hecho que las visitas prenatales disminuyan.
«Nos enorgullecemos de haber registrado cero muertes maternas en nuestro centro en el último año», afirma Bundotich. «Pero ahora tenemos que seguir a las mujeres hasta sus comunidades para poder llegar a ellas».
Voluntario en moto
Tras haber trabajado en la comunidad durante más de 11 años, Epeyon domina el arte de desplazarse por terrenos tanto en carretera como fuera de ella, localizando rápidamente a una madre que necesita asistencia urgente, incluso en las zonas más inaccesibles.
«Me convertí en voluntario de salud comunitaria porque vi el impacto que estaba teniendo en mi pueblo la falta de información sanitaria adecuada y de acceso a los servicios», declara Bundotich al Fondo de Población.
«Cuando mi esposa se quedó embarazada la primera vez, dio a luz en casa. Nuestro hijo desarrolló complicaciones de salud que le han afectado hasta la edad adulta», explica.
Difundir la información
Para llegar a más mujeres y niñas de las comunidades afectadas por la sequía, Epeyon ha ido de puerta en puerta, hablando a los demás de la moto ambulancia y animando a las mujeres embarazadas a que le llamen cuando lo necesiten, de día o de noche.
En su primer mes de funcionamiento, la moto ambulancia transportó al hospital a cinco mujeres con urgencias obstétricas, salvando probablemente sus vidas y las de sus recién nacidos.

