De St. Louis a Oklahoma, la aventura sobre dos ruedas continúa entre pueblos históricos, moteles clásicos y escenarios que forman parte de la cultura motociclista.
La Ruta 66 cumple 100 años en 2026 y Rocío Centa, directora de Revista Mototec, junto a Richard Marelli, CEO de Plataforma 400, continúan recorriéndola en una experiencia que conecta historia, turismo y pasión por las motocicletas. A bordo de una Marshal Traveler 525, ambos avanzan hacia la costa del Pacífico siguiendo parte del trazado de esta emblemática carretera estadounidense.

Durante la tercera jornada, la travesía partió de St. Louis, Missouri, rumbo a distintos puntos históricos de la Ruta 66. En Cuba, el Wagon Wheel Motel permitió conocer uno de los alojamientos tradicionales que acompañaron el auge de los viajes por carretera. Más adelante, los murales de la localidad y la gigantesca mecedora de Fanning mostraron cómo pequeños pueblos han convertido la ruta en parte de su identidad.
El recorrido también incluyó el Devil’s Elbow Bridge, un puente construido en 1923, y Springfield, ciudad vinculada al nacimiento de la denominación Ruta 66 en 1926. Cada parada revela una faceta distinta de esta carretera, que durante décadas conectó comunidades y se convirtió en símbolo de libertad y aventura sobre ruedas.

Al día siguiente, la ruta continuó hacia Oklahoma, con escalas en Halltown, Carthage y Joplin, antes de cruzar brevemente por Kansas. En Galena, los viajeros encontraron Cars on the Route, una antigua estación de servicio relacionada con la inspiración de personajes de la película Cars. Ya en Oklahoma, visitaron el histórico Coleman Theatre, inaugurado en 1929, y la famosa Blue Whale de Catoosa, una de las atracciones más reconocibles del recorrido.
Más que completar kilómetros, esta travesía permite descubrir los paisajes, las historias y los personajes que mantienen viva la leyenda de la Ruta 66. Para los motociclistas peruanos, el viaje de Rocío y Richard es también una invitación a mirar más allá del destino y disfrutar cada parada, porque muchas veces la verdadera aventura está en el camino.

