KOVE y ZXMOTO llevarán la ofensiva china al Mundial de Motocross MXGP en 2027
El Mundial de Motocross tendrá una importante novedad en 2027: KOVE y ZXMOTO, dos fabricantes chinos, preparan sus respectivos equipos oficiales para competir en la categoría reina MXGP, con dos motocicletas cada uno. La llegada simultánea de ambas marcas representa un nuevo paso de la industria china dentro del motociclismo internacional.
En el caso de KOVE, la marca ha confirmado un proyecto oficial de largo plazo que estará dirigido por Tom Steensels, quien anteriormente estuvo al frente de la estructura TBS Conversions KTM. El equipo trabajará en el desarrollo, las pruebas y la preparación de las motocicletas, aunque por ahora todavía no se han anunciado los pilotos ni las especificaciones definitivas de la moto que competirá en MXGP.

La llegada al motocross no parte desde cero. KOVE ya tiene experiencia en competición internacional, especialmente a través del Rally Dakar, donde su 450 Rally se convirtió en una de las principales plataformas deportivas de la marca. Ahora el fabricante busca trasladar esa experiencia a una disciplina completamente diferente y enfrentarse a fabricantes con décadas de trayectoria en motocross.
ZXMOTO también prepara una motocicleta de 450 cc desarrollada entre China y Europa. A diferencia de KOVE, la marca ya confirmó que su prototipo se encuentra rodando y en fase de pruebas, mientras termina de definir la estructura de su equipo. ZXMOTO llega además con un antecedente importante en velocidad: durante 2026 consiguió victorias en el Campeonato Mundial FIM de Supersport.

El desembarco de ambas marcas se producirá después de otro acontecimiento histórico. Este 12 y 13 de septiembre, JHL Factory Racing participará como invitado en el MXGP de China, convirtiéndose en el primer fabricante chino en tomar la salida de una prueba del Mundial de Motocross. Su participación será puntual, mientras que KOVE y ZXMOTO apuntan a competir durante toda la temporada 2027.
Para KOVE, el objetivo va más allá de aparecer en la parrilla. La propia marca ha definido el proyecto como un programa oficial de largo plazo, buscando establecerse y ser competitiva en el máximo nivel del motocross mundial. El movimiento confirma que los fabricantes chinos están utilizando cada vez más la competición internacional como plataforma para desarrollar tecnología, ganar experiencia y construir reputación frente a las marcas tradicionales.

