Cada agosto, una localidad de Dakota del Sur que tiene menos de 7.000 habitantes recibe a cientos de miles de motociclistas. La historia comenzó en 1938 con apenas nueve pilotos.
En medio de Dakota del Sur, Estados Unidos, existe una pequeña ciudad llamada Sturgis que durante gran parte del año podría pasar desapercibida. Sin embargo, cada agosto se transforma en uno de los lugares más importantes del mundo para los motociclistas.
Allí se celebra el Sturgis Motorcycle Rally, considerado uno de los mayores encuentros de motociclistas del planeta. Durante aproximadamente diez días, las carreteras de Sturgis y las cercanas Black Hills se llenan de motocicletas, actividades, conciertos y miles de aficionados.
Pero todo comenzó de una manera muy diferente.
De nueve pilotos a cientos de miles
La historia se remonta a 1938, cuando el club motociclista Jackpine Gypsies, con el apoyo de Clarence «Pappy» Hoel, organizó unas carreras en las cercanías de Sturgis.
Aquel primer encuentro, conocido como Black Hills Classic, tuvo solamente nueve pilotos y alrededor de 200 espectadores. Ocho de las motocicletas eran Indian y una era Harley-Davidson.
Lo que comenzó como una jornada de carreras fue creciendo poco a poco. Con el paso de los años se incorporaron nuevas actividades y cada vez más motociclistas comenzaron a viajar hasta las Black Hills.
En la década de 1960, los organizadores decidieron ampliar la duración del evento. Lo que originalmente era una reunión de pocos días terminó convirtiéndose en una concentración de diez jornadas.
Una ciudad tomada por las motos
El crecimiento de Sturgis terminó siendo impresionante. En años de gran convocatoria, la cantidad de visitantes puede multiplicar varias veces la población habitual de la ciudad, transformando completamente la dinámica de la zona.
El rally también se convirtió en un importante motor económico para Sturgis y las localidades cercanas, gracias al movimiento generado por los motociclistas, hoteles, restaurantes, comercios, talleres, actividades y espectáculos.
Y aunque las grandes protagonistas históricamente han sido las motocicletas estadounidenses, especialmente Harley-Davidson e Indian, actualmente el encuentro atrae a motociclistas de diferentes estilos y procedencias.
Mucho más que una concentración
Sturgis terminó convirtiéndose en algo más que una reunión de motociclistas.
Para muchos aficionados representa un viaje que hay que hacer al menos una vez en la vida. Llegar hasta Dakota del Sur en motocicleta, recorrer las carreteras de Black Hills y encontrarse con miles de personas que comparten la misma pasión forma parte de la experiencia.
Y quizá ahí está la razón por la que Sturgis ha conseguido convertirse en una leyenda del motociclismo: no se trata solamente de cuántas motos llegan, sino de lo que significa viajar miles de kilómetros para encontrarse con una comunidad que comparte la misma pasión.
Lo que comenzó en 1938 con nueve pilotos terminó convirtiendo a una pequeña ciudad estadounidense en uno de los destinos soñados por motociclistas de todo el mundo.



