El proyecto de movilidad todoterreno de Kawasaki, que combina tecnología de motocicleta y robótica, entra en una nueva etapa de desarrollo mientras la compañía trabaja hacia una posible comercialización para 2035.
Cuando Kawasaki presentó el CORLEO durante la Expo 2025 de Osaka, el proyecto parecía sacado de una película de ciencia ficción: un vehículo para una persona que no utiliza ruedas para desplazarse, sino cuatro patas robóticas.
Ahora, aquella idea comienza a tomar una forma más concreta. Kawasaki Heavy Industries confirmó que ha iniciado el desarrollo del CORLEO con miras a su comercialización y que el proyecto contará con una organización específica dedicada a su desarrollo. La compañía apunta además a utilizarlo como vehículo de movilidad en la Expo 2030 de Riad y trabaja con un horizonte de comercialización hacia 2035.
Dentro de este proceso, Kawasaki también ha presentado múltiples solicitudes de patente relacionadas con el sistema de conducción del CORLEO, una señal de que la tecnología detrás de este particular vehículo está siendo desarrollada como algo más que un simple ejercicio de diseño.
Una moto que decidió abandonar las ruedas
El CORLEO pertenece a una categoría que Kawasaki define como un vehículo personal todoterreno de cuatro patas.
La propuesta busca combinar conocimientos provenientes de dos mundos que Kawasaki domina: las motocicletas y la robótica. En lugar de utilizar ruedas para superar terrenos complicados, el vehículo emplea cuatro extremidades articuladas capaces de adaptarse al terreno.
La idea tiene un objetivo concreto: permitir desplazamientos por superficies donde una motocicleta convencional podría encontrar limitaciones, como zonas rocosas, pendientes pronunciadas, terrenos irregulares o espacios naturales sin caminos definidos.
En otras palabras, Kawasaki está intentando resolver un problema conocido por cualquier motero de aventura: ¿qué pasa cuando simplemente ya no existe un camino por donde pasar?
Aquí no hay manillar ni acelerador convencional
Uno de los aspectos más llamativos del CORLEO es su sistema de conducción.
A diferencia de una motocicleta convencional, el piloto no utiliza un manillar para dirigir el vehículo. Kawasaki diseñó un sistema basado principalmente en los movimientos y desplazamientos del cuerpo del conductor.
El piloto utiliza estructuras similares a estribos y un punto de apoyo para controlar el vehículo. Al modificar su posición y distribuir su peso, el sistema interpreta sus intenciones y determina cómo debe responder el vehículo.
La compañía explica que esta interacción entre persona y máquina busca que ambos se muevan como una unidad, incorporando además sistemas capaces de adaptar el nivel de intervención según la experiencia del usuario.
Es, en esencia, una mezcla entre conducir una motocicleta y montar a caballo.
Kawasaki ya ha protegido esta tecnología
La particular forma de controlar el CORLEO no es solamente una característica conceptual.
Kawasaki explica que ha presentado varias solicitudes de patente relacionadas con la interacción entre el piloto y el vehículo. La empresa señala que este sistema combina funciones propias de una motocicleta con elementos inspirados en la equitación.
Para desarrollar la posición de conducción, Kawasaki incluso realizó pruebas con integrantes del club ecuestre de la Universidad de Kobe, quienes utilizaron un modelo a escala real y proporcionaron información sobre la experiencia de montar el vehículo.
Esto permitió estudiar aspectos como la posición del conductor y la manera en que el cuerpo debería interactuar con el vehículo.



