Royal Enfield ya dio el salto a la movilidad eléctrica con la Flying Flea C6, una motocicleta que combina una estética inspirada en los modelos de la marca de la década de 1940 con tecnología moderna. El modelo acaba de ser probado en Francia y destaca por su bajo peso de apenas 124 kg, una cifra especialmente contenida para una moto eléctrica.
La C6 utiliza un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes que desarrolla 15,4 kW de potencia máxima y 60 Nm de torque, alimentado por una batería de iones de litio de 3,91 kWh. La marca declara una autonomía de hasta 104 km en uso urbano y 81 km en recorridos extraurbanos bajo el ciclo WMTC.

Uno de los elementos más llamativos es su diseño. El bastidor de aluminio queda completamente expuesto y se combina con una característica suspensión delantera tipo Girder, inspirada en la motocicleta histórica que dio origen al nombre Flying Flea. También utiliza ruedas de 19 pulgadas en ambos ejes y neumáticos 90/90.
A pesar de su enfoque urbano, la C6 no se limita a desplazamientos tranquilos. La moto alcanza una velocidad máxima de 115 km/h y puede acelerar de 0 a 60 km/h en aproximadamente 3,7 segundos. Cuenta además con cinco modos de conducción, ABS sensible al ángulo de inclinación, control de tracción y control de velocidad.
La tecnología también ocupa un lugar importante. La motocicleta incorpora una pantalla TFT táctil circular de 3,5 pulgadas y el sistema Fleaware OS, basado en Android Automotive OS, con navegación, conectividad y actualizaciones remotas. Incluso dispone de carga inalámbrica para teléfonos y una toma USB-C.

Royal Enfield ha fijado para Europa un precio de 5.990 euros y comenzará su expansión comercial a través de mercados seleccionados, entre ellos España, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido. La C6 será el primer modelo de una nueva etapa eléctrica para la histórica marca india, que ya prepara nuevos integrantes de la familia Flying Flea.

