Con el precio del combustible convirtiéndose en una preocupación para muchos motociclistas, algunos cambios en la conducción y el mantenimiento pueden ayudar a conseguir más kilómetros con cada tanque.
Para miles de motociclistas, la moto es una herramienta indispensable para movilizarse diariamente. Sin embargo, cuando el precio del combustible aumenta, el gasto acumulado durante el mes puede convertirse en una preocupación importante, especialmente para quienes utilizan su motocicleta varias horas al día.
Aunque cada modelo tiene un consumo diferente y factores como la cilindrada, el peso, el tipo de recorrido y el estado del motor influyen directamente, existen algunas prácticas que pueden ayudar a utilizar el combustible de una manera más eficiente.
No se trata de hacer modificaciones especiales ni de conducir de manera extremadamente lenta. Muchas veces, pequeños cambios en nuestros hábitos y un mantenimiento adecuado pueden hacer que el tanque rinda más.
1. Evita los acelerones innecesarios
Abrir completamente el acelerador para ganar velocidad rápidamente puede incrementar considerablemente el consumo. En el tránsito urbano, además, muchas de esas aceleraciones terminan siendo innecesarias cuando unos metros más adelante encontramos un semáforo, una congestión o una intersección.
Una conducción progresiva permite aprovechar mejor el combustible. Lo recomendable es acelerar de manera gradual y mantener un ritmo constante siempre que las condiciones del tránsito lo permitan.
2. Mantén la presión correcta de los neumáticos
Los neumáticos tienen una relación directa con la eficiencia de la motocicleta. Cuando circulan con una presión inferior a la recomendada, aumenta la superficie de contacto y el esfuerzo que necesita realizar el motor para mover la moto.
Por eso, revisar periódicamente la presión es una de las tareas más sencillas que puede realizar un motociclista. Utiliza siempre los valores indicados por el fabricante, ya que una presión incorrecta también puede afectar la estabilidad, el frenado y el desgaste de los neumáticos.
3. No descuides el filtro de aire
El motor necesita una cantidad adecuada de aire para realizar correctamente el proceso de combustión. Un filtro de aire sucio puede dificultar el flujo y afectar el funcionamiento del motor.
Revisar y reemplazar el filtro siguiendo los intervalos establecidos para cada motocicleta ayuda a mantener el sistema funcionando correctamente y puede evitar que el motor trabaje de manera menos eficiente.
4. Mantén la cadena en buenas condiciones
En las motocicletas que utilizan transmisión por cadena, este componente también merece atención.
Una cadena seca, excesivamente tensa, demasiado floja o en mal estado puede generar pérdidas de eficiencia y aumentar el esfuerzo necesario para transmitir la potencia del motor hacia la rueda trasera.
Mantenerla limpia, lubricada y con la tensión recomendada por el fabricante no solo contribuye al consumo, sino que también ayuda a prolongar la vida útil de la transmisión.
5. Utiliza correctamente las marchas
La forma en que utilizamos la caja de cambios también influye en el consumo. Circular durante demasiado tiempo con el motor a revoluciones excesivamente altas puede incrementar el gasto de combustible.
Cuando las condiciones de la vía lo permitan, utilizar una marcha adecuada y mantener el motor en un régimen eficiente ayuda a aprovechar mejor la energía disponible.
Eso sí, tampoco se debe utilizar una marcha demasiado alta a una velocidad insuficiente. El motor no debe trabajar forzado. La referencia principal siempre debe ser el comportamiento de la motocicleta y las recomendaciones de su fabricante.
6. Aprovecha la retención del motor
Cuando necesitas reducir la velocidad, mantener una marcha engranada y dejar de acelerar permite aprovechar la retención del motor.
En muchas motocicletas modernas con inyección electrónica, durante determinadas condiciones de desaceleración el sistema puede interrumpir temporalmente el suministro de combustible. Si colocamos la transmisión en punto muerto, en cambio, el motor continúa funcionando al ralentí.
Además de ayudar a controlar la velocidad, utilizar correctamente la retención puede reducir el uso innecesario del combustible y de los frenos.
7. No necesitas correr entre cada semáforo
En una ciudad congestionada, acelerar fuertemente para ser el primero en llegar al siguiente semáforo rara vez representa una verdadera ventaja.
Muchas veces terminaremos detenidos nuevamente unos segundos después, pero habremos utilizado más combustible para recorrer prácticamente la misma distancia.
Una conducción anticipada permite observar el tránsito, calcular cuándo será necesario reducir la velocidad y evitar aceleraciones que no aportan demasiado al desplazamiento.
8. Presta atención a la aerodinámica
A velocidades más elevadas, la resistencia del aire adquiere mayor importancia. El propio motociclista forma parte de la superficie que debe atravesar el aire, por lo que una posición adecuada puede contribuir a reducir esa resistencia.
También pueden influir accesorios como maletas, parabrisas o elementos instalados en la motocicleta.
Sin embargo, esto nunca debe significar sacrificar la seguridad. El equipamiento de protección debe utilizarse siempre, incluso si genera una mayor resistencia al viento.
9. Mantén el motor correctamente
Una motocicleta que recibe sus mantenimientos en los intervalos establecidos tiene mayores posibilidades de funcionar correctamente.
Bujías, sistema de alimentación, filtro de aire, válvulas, aceite y otros componentes deben encontrarse en las condiciones correspondientes para cada modelo.
Intentar ahorrar dinero retrasando un mantenimiento necesario puede terminar generando el efecto contrario: un motor menos eficiente, mayor consumo y, eventualmente, una reparación mucho más costosa.
10. Aprende cuánto consume realmente tu moto
Antes de intentar reducir el consumo, primero necesitas saber cuánto está gastando tu motocicleta.
Una forma sencilla consiste en llenar el tanque, poner en cero el odómetro parcial y registrar cuántos kilómetros recorres hasta la siguiente recarga. Al volver a llenar el tanque, anota cuántos litros necesitaste.
Con esos datos puedes calcular aproximadamente cuántos litros consume tu moto cada 100 kilómetros.
Por ejemplo, si recorres 200 kilómetros y necesitas 8 litros para volver a llenar el tanque, tu consumo será de aproximadamente 4 litros cada 100 kilómetros.
Repetir esta medición después de cambiar algunos hábitos te permitirá comprobar si realmente estás consiguiendo una mejora.
También puedes ahorrar al momento de cargar combustible
El ahorro no solamente consiste en conseguir que la motocicleta consuma menos. También es importante prestar atención al precio que pagamos por cada galón.
En Perú, los motociclistas pueden utilizar herramientas como Facilito, de Osinergmin, para consultar los precios de combustibles registrados en diferentes establecimientos y comparar las alternativas disponibles antes de acudir al grifo.
Para una persona que utiliza la moto diariamente, encontrar una diferencia de precio aparentemente pequeña puede representar un ahorro importante cuando se acumulan varias recargas durante el mes.
Una moto eficiente también depende de quien la conduce
No existe un único truco capaz de reducir drásticamente el consumo de una motocicleta. La eficiencia es el resultado de varios factores que trabajan conjuntamente.
El estado del motor, la presión de los neumáticos, la transmisión, el filtro de aire, la velocidad, las condiciones del tránsito y, sobre todo, la manera en que aceleramos y utilizamos la motocicleta pueden modificar el consumo.
Por eso, si el combustible está representando un gasto cada vez mayor, quizás el primer paso no sea buscar una nueva motocicleta, sino conocer mejor la que ya tenemos.
Una conducción más progresiva, un mantenimiento responsable y algunos minutos dedicados a revisar la moto pueden conseguir que cada tanque recorra algunos kilómetros más.
Y al final del mes, esos kilómetros pueden convertirse en dinero que permanece en nuestro bolsillo.



